El acceso
Cada persona lleva su propio código en el móvil. El portero lo lee con la cámara y el sistema decide en el momento, sin que nadie tenga que buscar nada en una lista.
El socio y su núcleo familiar entran directos. Los amigos invitados solo pueden pasar si su anfitrión ya está dentro.
Si un invitado llega antes que quien lo invitó, el teléfono del portero se pone en rojo y le dice que no lo deje pasar. La decisión no depende de su criterio ni de su memoria: está en el sistema. Y el aforo se ve actualizado a cada instante.